Nacionales

Asesinan Playa Jacó con planta de tratamiento de aguas negras

*AyA atravesarà aguas residuales en medio de la zona turística *Convertirá playa en un gran caquero

La espectacular playa Jacó, que muchos costarricenses la califican como una de las más hermosas del país, podría ser prácticamente asesinada con una planta tratamiento de aguas negras, que intenta instalar el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).

Los desechos serían descargados a una profundidad de 6 metros, que con el efecto de las olas irían a parar directamente a la playa.

El tema ha sido tratado, en estricto secreto, desde hace más de 15 años.

En el 2002 los magistrados de la Sala Constitucional, le ordenaron al AyA y a la Municipalidad, coordinar las medidas necesarias para que en un plazo de un año a partir de la notificación, tuvieran resuelto el problema del alcantarillado sanitario de Jacó.

El inicio del proyecto

Ya en el 2008, se promovió la primera licitación y la empresa adjudicataria recomendó ubicar la planta tratamiento en el lugar conocido como “La Charca”, en una propiedad de 10 hectáreas perteneciente a la Municipalidad de Garabito.

El desfogue o descarga final de las la excretas fecales de planta de tratamiento estaba propuesto según ese estudio al extremo norte de la playa, qué es el más profundo.

Ese es un sector optimo para que puedan desahogar todas las aguas negras de la zona reduciendo el impacto para los bañistas.

Ya para el año 2011 las cosas cambian y AyA hace otro estudio preliminar y logra determinar otra zona y otra finca.

Ya para el 2019 se presentó un estudio actualizado hecho por la empresa consultora especializada en este tipo de estudios -cuyo nombre es Hidrogeotecnia- que confirmo el primer sitio.

También  El PAC no sale de una estafa para meterse en otra, según diputado

Propuesta actual

En la actualidad el AyA pretende que dicha planta se ubique en la calle más ancha de Jacò, que comprendería la primera entrada de la Costanera a la Playa, siendo el mar el destino final de los residuos a una profundidad de 6 metros.

Es decir, lo que recibirán a los turistas nacionales y extranjeros cuando vayan a Jacó, seria la pestilencia y la contaminación.

La ruta de desagüe de la planta vendría desde las Calles Gemelas (Boulevard) y de allí directo hacia la playa, frente al restaurante y Bar Claritas.

Esto seria desastroso para el cantón, ya que el desagüe atravesaría la cuadricula urbana de la ciudad, rodeada de Urbanizaciones, condominios y hoteles, la mayoría de inversión extranjera.

El daño financiero seria incalculable y la demanda al Estado podría acarrear responsabilidad a todos los entes involucrados.

O sea con los impuestos los costarricenses tendríamos que pagar las indemnizaciones.

Al respecto la Secretaria Técnica Ambiental (Setena), en expediente administrativo D1-2714-17 y en el Plan de Gestión Ambiental de octubre del 2019 han explicado la funestas consecuencias de este proyecto.

El estudio de la empresa Hidrogeotecnia, ubicaba la planta en otro lugar, al costado norte de Quebrada Bonita, con un trazo de desfogue final al lado norte de la zona rocosa de la playa, la que no es utilizada por bañistas y no afectaría la zona turística.

Todo cambia

Inexplicablemente el AyA y la Municipalidad de Garabito, en apariencia sin respaldo técnico, cambiaron de opinión, pese a que también el terreno más optimo seria donado al AyA.

Mientras que la nueva ubicación sería necesario pasar por el largo y costoso proceso de expropiación.

También  Costa Rica y El Salvador tendrán su propio ferry que saldrá de Caldera

Aumentaría considerablemente el costo de la obra, gracias a esa decisión inexplicable de AyA.

En contraste, el ingeniero Municipal Víctor Guillermo Sáenz Alvarado, emitió un informe el pasado 19 de diciembre del año pasado, en el que refuta todas las actuaciones del proyecto impulsado por el AyA.

El documento fue entregado a la Municipalidad en estos últimos días de diciembre pasado y todavía los regidores no lo han tenido conocido,  lo que podría cambiar las reglas del juego en cualquier momento.

En este documento, el ingeniero Sáenz explica el daño que se le va a hacer a la playa y sus consecuencias ambientales, convirtiendo la hermosa playa Jacó en un virtual caquero.

Por lo cual alejaría el turismo y la haría no apta para los bañistas.

Veamos algunos de los criterios que expone el ingeniero.

“Está planta tratamiento  afectaría el paisaje urbano con un impacto escénico considerable y el futuro desarrollo urbano, devaluando las propiedades colindantes y más de 8 condominios con casas de habitación ya construidas además de otras propiedades en Lomas de Jacò propiedades seleccionadas por tener unas vistas espectaculares”

Grupos de ciudadanos organizados piden al Concejo Municipal aprobar un acuerdo que exhorte al AyA a rectificar la ubicación de la planta y su desfogue final acogiendo el criterio de la empresa consultora.

También se solicita el pronunciamiento del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), el Ministerio de Salud y de la Municipalidad y su alcalde, Tobías Murillo, (quien quiere reelegirse)  y que ha tenido una pasividad inexplicable en el tema.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Contenido Protegido
Cerrar