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Cuidados especiales para perros de la tercera edad

Cuando empezamos a ver en nuestros perros canas o pelitos blancos alrededor de la boca y los ojos, o alguna dificultad para hacer ejercicio físico; o cuando detectamos que no oyen bien o que no ven con la misma claridad que antes, hay que admitir que son los primeros síntomas de vejez.

“Los perros pequeños son más longevos que los grandes o gigantes. Los primeros pueden llegar en muy buen estado hasta los 15 años. Y hoy en día, con la alimentación y buenos cuidados, pueden vivir más y con mejor calidad”, explica la etóloga Carolina Alaguna.

Así como asegura que los perros de gran tamaño han aumentado su esperanza de vida, ya a los 7 u 8 años empiezan a mostrar los primeros síntomas de senilidad.

La veterinaria explica que para diagnosticar cuándo se presenta algún cambio en su comportamiento se les debe aplicar una prueba de disfunción cognitiva, que viene siendo como el alzhéimer en los humanos.

“Su patología es parecida. Los perritos se pueden volver desorientados o pueden despertarse inquietos en la noche y deambular; olvidar el sitio donde hacían sus necesidades, estar susceptibles o presentar ansiedad por separación y apegarse demasiado a sus dueños”, explica la experta.

Y por supuesto, esto pone en riesgo la convivencia y el vínculo con el humano. Esta prueba es sencilla, se le puede pedir al veterinario de confianza y da muchas luces sobre lo que está pasando.

No obstante, Alaguna recomienda ser pacientes ante la nueva realidad de nuestros amigos peludos. Por ejemplo, dormirán más, tendrán menos energía, podrán enfermarse. Por eso, los controles con el veterinario son claves. Es hora de retribuir toda la felicidad que nos han dado.

“Además, hay que tocarlos, peinarlos y acicalarlos y así nos daremos cuenta de cómo está la piel, si hay tumores o si presentan algún dolor físico al tacto y así consultar y tratarlos a tiempo”, concluye la experta.

Alimentación

Los perros, a medida que pasan los años y por la disminución de la movilidad, tienden a engordarse y eso complica las cosas. Los kilos de más aumentan el riesgo de que sufra diabetes o aumentan los problemas de artritis. Así que los veterinarios aconsejan reducir alrededor del 20 por ciento la cantidad de calorías que ingieren. Por ello, la dieta debe ser baja en calorías y más alta en fibra para que se llenen antes.

“El animal anciano necesita ingerir mayor cantidad de proteínas para reponer las pérdidas de masa muscular que sufre”, concluye un estudio realizado por la Universidad de Michigan.

El perro anciano precisa, al igual que el animal joven, proteínas que le ayuden a transformar los alimentos que ingiere en sustancias más pequeñas, que su organismo pueda aprovechar.

Mente y cuerpo

Expertos en nutrición de Nestlé explican que pueden establecerse medidas para detectar los cambios y actuar para frenar este deterioro producido por la edad y facilitar la adaptación a las nuevas circunstancias.

Generalmente lo primero que se detectan son problemas de movilidad como consecuencia del desgaste de sus articulaciones.

Estas están sometidas a un movimiento constante y actúan a modo de bisagras y amortiguadores entre los huesos.

Si el perro ya ha sufrido un deterioro importante de su movilidad, se debe tener en cuenta que también necesita realizar ejercicio cada día, para evitar que sus músculos y articulaciones se entumezcan. Todo, bajo la recomendación de un veterinario.

El tipo y duración de la actividad física dependerá del problema concreto de cada animal. Y además de fomentar el ejercicio físico, también es necesario el ejercicio mental.

Con el paso del tiempo, el cerebro del perro pierde capacidad para utilizar la glucosa como combustible, y esto puede ocasionar cierto amodorramiento y pérdida de interés por lo que le rodea.

La vejez no significa arrinconarlo, es el momento de consentirlo más. Por eso es muy importante mantener ciertas rutinas en casa que le permitan mantener la agilidad mental.

Las órdenes que sabía cumplir debe repasarlas: buscar un juguete y traerlo, sentarse y dar la mano, tumbarse y hacer el volantín. Hay que pedirle esas cosas así sea una vez al día.

Cuando la mascota entre en la etapa adulta, es recomendable llevarlo a visitar el veterinario por lo menos un par de veces al año.

Cosas de viejos

Artritis. Es la enfermedad más común. Presentan dolor en las articulaciones, rigidez.

Problemas renales. Es común cuando llegan a cierta edad.

Sordera. No ocurre en todos los perros, pero se debe estar atento.

Ceguera. Hay de dos tipos: la degenerativa, que no tiene tratamiento, y las cataratas, que son operables.

Disfunción cognitiva. Algunos perros sufren demencia senil.

Cáncer. Los perros cada vez sufren más cáncer debido principalmente a lo que comen y a los ambientes contaminados.

Obesidad. Exceso de comida, de golosinas y el picoteo provocan que la obesidad esté a la orden del día. Y aunque la obesidad no es exclusiva de la vejez, es en esta etapa cuando resulta más peligrosa.

Vía El Tiempo