domingo , febrero 18 2018
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William Paer

Ministra del MEP trata de ignorantes a padres según Psicólogo William Edward Paer

Durante muchos años me he expresado públicamente acerca de mi buena fortuna de establecerme en Costa Rica.

Ya han pasado 43 años y tengo en mi memoria, en mi experiencia, las vibraciones de bienestar, de un simpático sentido de humor, de asombro de la conducta de su buena gente y sobre todo de la manifestación de su ejercicio de una vida democrática que permitió de manera razonable y a veces cariñoso y amoroso la expresión de cada uno de mis compañeros de vivencia en tiquicia.

Por lo tanto, quiero expresar mi sentir de orgullo, de respaldo y de aprecio por la reacción de los padres de familia que salieron de sus casas para defender públicamente lo que ellos creen atenta contra el bien de sus familias.

Si yo fuera uno de sus hijos, diría a mi mismo que siento en mis intestinos un gran y ferviente respaldo de parte de mi mamá y mi papá, cosa que nunca voy a olvidar. Mis felicitaciones a estos padres que por cierto hoy nos regalaron la voz democrática que todavía puede manifestarse en mi querida Costa Rica.

También quiero señalar mi desagrado por la actuación del gobierno sobre el dizque llamado guía sexual. La Ministra de Educación se expresó de una manera tan insultante, despreciando la valentía y la astucia de los padres dispuestos a defender sus familias. No los felicitó, los insultó infiriendo que son “ignorantes”.

Los invitó a expresarse en los centros “educativos“, donde hay gente capacitada en esta temática, dándonos a entender que estos dizque llamados “expertos” saben más de los sentimientos que experimenta la gente que la gente misma.

Además, cuando los padres hablaron en contra de frases específicas que les molestaba mucho, respondieron como si quienes estaban protestando eran incompletos en su entendimiento de esta situación y que debían leer todo el manual para comprender bien lo que querían decir. O sea, que esas frases simplemente formaban parte del glosario que es sólo para re-alimentar a los docentes y no para los estudiantes.

Señores del Ministerio de Educación, ya esas frases están “re-alimentando” a todo el país. Ustedes, la mayoría educados en un sistema educativo con serias limitaciones, aparentemente no percatan lo que los padres perciben de sus inferencias e influencias y el irritante efecto que esto les causa porque va en contra de su formación de toda una vida.

A través del tiempo en que nos hemos dedicado a mantener al margen a las crueldades y arbitrariedades de esta época tan sofocante, el Ministerio de Educación trata de vendernos la idea de que la ciencia y los organismos internacionales apoyan su tesis.

Bueno, si esta es su justificación para tratar de influir arbitrariamente la población de Costa Rica, deben investigar absolutamente todo lo expresado en la literatura científica acerca de la diversidad. También deben consultar clínicamente con por lo menos algunos de los diversos sexuales, tal como lo he hecho yo, sobre la historia de sus vidas, sobre los síntomas que sufren; y mucho más deben conocer los argumentos científicos que refutan su tesis.

En mi opinión, si no estudian lo que es la diversidad, están fallándoles a los diversos sexuales en sus luchas, sus tormentos y su sufrimiento.

Pero no, la Ministra dijo… la diversidad existe. Por lo tanto, tenemos que respetarla. Esta caprichosa declaración indica la frivolidad e insensibilidad que motivó al Ministerio de Educación a provocar tanto conflicto en nuestra Costa Rica que actualmente está llena de dudas sobre qué clase de país estamos desarrollando.

He meditado bastante antes de expresar públicamente esta repulsión de la conducta imponente y monolítica del tono que representa mucho de las actitudes sentidas durante esta administración.

Lo que realmente destaca en mis sentimientos es la belleza de estos padres y madres que quiero llamar verdaderos costarricenses por defender su intuición y sus creencias.

Gracias padres y madres por restaurar en mi este sentir intestinal y el criterio sentimental a favor de la democracia participativa.

En mi juicio, de ninguna manera los padres y madres de familia son ignorantes; más bien son inteligentes, valientes y amorosos.